La Internacionalización en España

Matías González, nuestro 
asistente de exportación, nos ha mandado un artículo muy interesante sobre la Internacionalización española.

Hoy por hoy vemos dos patrones de comportamiento muy diferenciados ante la internacionalización entre el empresariado español: las grandes empresas con poder inversor que pronto vieron que afianzarse y desarrollarse en otros mercados era la manera más razonable de superar la crisis, cosa que hicieron, y, por otro lado, las PYMES, que, con menos poder inversor, luchan (a veces sin resultados positivos) por mantener un pequeño mercado doméstico y abrir su pequeña parcela de mercado exterior.

Tras varios años de crisis económica, la exportación a otros países se ha mostrado como una vía de oportunidades para las empresas españolas. El deterioro del mercado doméstico y el menor deterioro económico de nuestros principales socios económicos como Francia y Alemania, unido a la creciente importación de los países emergentes en los mercados globales, hace que la internacionalización deje de ser una elección, para convertirse en el desarrollo natural de la PYME española.

La entrada de España en el euro ofreció bajos tipos de interés y la bajada brusca del riesgo país, lo que fomentó que se dieran créditos, que se usaban en sectores de baja productividad e innovación. Esa buena situación económica no se aprovechó entre las empresas en innovar y exportar, sino en crear bienes inmuebles y empleo para el mercado doméstico y no bienes comercializables en el resto del mundo. Durante los años 2000 se entró en un círculo vicioso de inversión, crédito, importación y consumo ascendente en espiral.