Exportar juguetes a Marruecos, un mercado de más de 100 millones de euros

Os dejamos con un extenso estudio del mercado del juguete en un país que tenemos muy cerca: Marruecos. Nuestra compañera Laure Guigal nos habla sobre las oportunidades de negocio para las empresas fabricantes de juguetes.

Este mes de noviembre se ha celebrado el Achoura, tradicional fiesta de los niños especialmente, celebrada por la corriente chiita del islam, marcando así el inicio de la mayor temporada de venta de juguete.

Causa efervescencia en el comercio tradicional del juguete que representa el 70% del mercado, el otro 30% lo representa los nuevos canales de distribución moderna.

Grandes franquicias especializadas como King toys, Joué Club o La Grande Récré donde se comercializan los productos de alta gama de origen europeo, entre ellos los procedentes de España.

Las exportaciones españolas han crecido un 51% en 3 años (2010-2013) para alcanzar casi 8 millones de euros el año pasado. Ha sido un crecimiento espectacular ya que Marruecos estaba en 28ª posición hace 6 años pero ahora ya es el 12ª cliente de España.

El mercado marroquí del juguete representó un volumen de negocio de más de 100 millones de euros en 2011, de los que un 30% aproximadamente se realiza en las fiestas de fin de año. Lo interesante para nuestra industria juguetera es que casi el 100% de los juguetes comercializados en Marruecos es importado.

China es el mayor proveedor con un 55% del mercado (destacando el grupo Vtech) pero alimenta sobre todo el comercio tradicional, mientras que la calidad y producto europeos encuentran su mercado en el recién desarrollo de las cadenas especializadas y la venta online, como Katakit lanzado en 2011 y que ha duplicado sus ventas en 2 años.

Por tanto la industria juguetera española debe apuntar a estos canales de venta modernos:

– Su clientela de particulares tiene más poder adquisitivo que en el comercio tradicional.

– No sólo apuntan a particulares, sino que diversifican su clientela para dirigirse a guarderías, escuelas y grandes empresas que a través de sus comités de empresa regalan juguetes a los hijos de sus empleados.

– Apuntan a la franja de edad de entre 0 y 8 años que es la menos influenciada por la tecnología en un mercado en el que el 60% de los juguetes son productos tecnológicos.

Los productos más vendidos para esas edades son los coches y trenes teledirigidos  en el caso de los niños; cocinitas y muñecas para las niñas, aunque el tambor sigue siendo un clásico tanto para ellos como para ellas.

Por último destacar la aparición de nichos de mercado como el juguete ecológico fabricado en madera ecológica que ha contribuido al auge de Katakit.

Por consiguiente, las amenazas del mercado marroquí radican en la fuerte penetración de productos asiáticos cuyo bajo precio y baja calidad inundan el comercio tradicional y en la compresión de edad (el último juguete se regala con 9 años en vez de 11 años hace dos décadas) que hace que los niños prefieren jugar con una tablet que con una muñeca o un coche.

Dicho esto, Marruecos es también un mercado de oportunidades para nuestra industria juguetera española a través de las franquicias especializadas y la venta online que no paran de crecer y se esfuerzan tanto en diversificar su clientela como en desarrollar nichos de mercado.